Follow by Email

lunes, 28 de noviembre de 2011

Amores cómodos


Siempre me ha generado curiosidad el cómo la gente pasa sus depresiones, cómo sale del hoyo, cómo pasa del "marica, ando depre chama" a otro estado de felicidad.

Lo cierto es que hay tantas formas de salir de la depresión como hay gente en la calle. Cada cabeza es un mundo, pues. Hay quiénes se refugian en Dios, quienes encuentran un nuevo hobby, quienes compran una mascota, quienes buscan parejas online, en fin, de todo y para todos.

Y aunque no pretendo juzgar a nadie ni tampoco decir "Cómo salir de una depresión en 10 sencillos pasos", sí podríamos evaluar cómo hace cada quién, que por lo general se refugia en un amor que le resulte cómodo que sea algo así como unidireccional, porque sencillamente preferimos no salir heridos de nuevo, y bueno, siempre estará dentro de nuestra zona de comfort.

Renovaste tu Fe y ahora crees en Dios, te acercaste más a tus papás porque son los únicos que te van a querer sin que hagas esfuerzo alguno (seas un matón, un malandro o un boy scout), compraste una mascotita que siempre te meneará la colita o te verá con ojos de cariño cuando el resto de la gente cree que eres gordita y feíta. En fin, creo que el amor de Dios (para quienes crean) el amor de Padre y el amor de una mascota son los 3 amores incondicionales puros que uno podría encontrar en la vida.

¿Es mejor o peor? No lo sé, pero con los amores incondicionales la tenemos fácil. Con el resto del mundo debemos comunicarnos, responsabilizarnos de nuestros actos, cultivar relaciones y esto toma tiempo, esfuerzo, y recursos que se ponen en riesgo.

En mi opinión, no hay nada más satisfactorio que tener un mejor amigo/amiga con el que has invertido tiempo, dinero, esfuerzo y sentimientos pero cuya respuesta y apoyo jamás será igual a la de tu mamá o a la de tu gato. Tener una pareja a quién hablarle cuando llegas cansado y pasaste un mal día sin miedo a que te critique (como tus papás), que te de una palabra de aliento (como nunca podrá hacerlo una mascota), y que te de esa palabra de aliento de inmediato (no como Dios, que se toma su tiempo).

Dará miedo hacer amigos, buscar pareja, pero les juro que vale demasiado la pena tener a alguien que no lleva tu sangre y aún así te entienda, te apoye y crea en ti. Creo que en Venezuela la amistad es como un capital, y nada podrá compararse con tus amigos venezolanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario